Mantén el equilibrio perfecto del agua con nuestro baja pH para piscinas. Si notas que el cloro no rinde o el agua se pone turbia, lo más probable es que necesites un reductor de pH. Por lo tanto, se recomienda efectuar pruebas de pH periódicas y tomar medidas correctivas si es necesario.
Es necesario mantener el pH de la piscina estabilizado entre 7.2 y 7.6 porque:
- Si el pH es bajo (< 7,2): El cloro se consume demasiado rápido, dejando la piscina desprotegida en poco tiempo.
- pH bajo (ácido): Corroe las partes metálicas (escaleras, filtros, motores) y puede manchar o deteriorar el revestimiento de la piscina.
- Irritación: Ojos rojos, picor en la nariz y garganta.
- Piel y cabello: El agua ácida reseca la piel y deja el cabello quebradizo.
⚠️ Precauciones y Seguridad
Al ser un producto químico concentrado, es vital manipularlo con responsabilidad:
- Producto tóxico: Evita el contacto directo y la inhalación de vapores.
- Seguridad infantil: Mantener estrictamente fuera del alcance de niños y mascotas.
- Primeros auxilios: En caso de contacto con la piel, lavar inmediatamente con abundante agua.
- Almacenamiento: Conservar siempre en su envase original, en un lugar fresco, seco y herméticamente cerrado.
Dosificación:
- Aplicar 100 g por cada 10 m³ (10.000 l) de agua.
¿Cómo usar el baja pH para piscina?
- Antes de aplicar, debe revisar el nivel actual de pH del agua, el cual idealmente debe estar entre 7.2 y 7.6. Aplique el producto cuando el pH esté sobre 7.6 para asegurar que el baja pH cumpla su función.
- Se recomienda disolver el producto en agua y distribuirlo por el contorno de la piscina, según la dosis correspondiente. Manteniendo el filtro en operación.
- A las 24 h. vuelva a medir el nivel de pH, repitiendo el proceso si fuese necesario.




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